miércoles, 26 de diciembre de 2012


Traviesas mariposas
Capítulo 4: ¿Vamos a la ciudad?
¿Qué has dicho?- Dijo Ralph.
¿Yo?-Dije nerviosa- Pss, nada.
Si, has dicho algo. ¿Qué dijiste?
Nadaaaaa-Dije insistiendo.
Ione, te he escuchado, has dicho algo de mi, ¿verdad?-preguntó.
¡¡No seas pesado y no insistas más que no he dicho nada!!- Le grité nerviosa, adelantándole y aligerando el paso. Si se enteraba de que dije que me está gustando, me muero de la vergüenza... Aunque no me gusta, simplemente he dicho que es guapo. *Pensé*
Después de largo rato ignorándole para que no siguiera preguntando y caminando, llegamos a la cabaña. Ahí me metí y cerré la puerta, entonces escuché a Ralph gritando:
-¡Se dice adiós!
Entonces almorcé y cuando terminé me puse a leer un libro que saqué de la vieja estantería. Trataba sobre un chico que amaba una chica, pensé en Ralph.
-¿Qué hago?-Me pregunté.
-¿Qué dices, Ione?- Preguntó mi madre.
-No, nada.. es por .. el libro, sí, el libro.-Dije.
Después de leer unas cuantas páginas ya eran las 4, y alguien llamó a la puerta. Abrió Darian y me dijo:
-Ione, es para ti.
Me levanté y vi desde lo lejos a Ralph. Me acerqué a el y le pregunté qué quería.
Ralph: Ione, hoy he quedado con unos amigos para ir al cine, ¿quieres venir con nosotros?
Me quedé pensativa, pues, Ralph no tenía pinta de hacer amigos y mucho menos de invitarme a salir a la ciudad, por una parte no quería ir porque no sabía lo que quería Ralph realmente, por si era una broma, pero por otra parte deseaba ir a ver la gran ciudad, así que después de un rato pensando respondí:
-No.-Dije.
-¿No?-Preguntó.
Le miré a los ojos y derrepente cambié de idea.
-Sí.-Dije de nuevo.
-Entonces ¿sí o no?. –Preguntó otra vez.
-Sí sí. -Afirmé. Pero que raro tu socializando.
-Jaja. Rió.
Nos dirigimos al coche de sus padres, su madre se despedía desde la casa y su padre nos llevó hasta la ciudad en la furgoneta. Ralph se sentó en el asiento de adelante y yo me quedé sola atrás. Bueno, acompañada de su gato: Wiskas.
-¡Achiú!-Estornudé.
-Vaya, parece que eres alérgica a los gatos, tendremos que deshacernos de él, lo tiraremos por la ventana.-Dijo el padre de Ralph , que ya no parecía tan gruñón.
Reí.
Derrepente mis pensamientos sobre la familia Clapton cambiaron, Su madre se veía alegre, su padre era gracioso, y Ralph es..
-¡Ya estamos llegando!-Dijo Ralph.
Miré por la ventana y veía altísimos edificios, casas, pisos, coches, gente, animales, tiendas, de todo. Tal y como me lo imaginaba. Era todo tan alucinante, tan... diferente del campo, era algo maravilloso, espléndido, geni..
-¡Fuera!- Ya llegamos.-Dijo su padre.
Bajé con Ralph y nos dejaron en medio de la carretera. Miré a mi alrededor y se escuchaban muchos sonidos, pitas, perros, personas hablando, Ralph me dijo que íbamos a ir al cine, entonces ahí me fasciné aún más. Pero..
-Pero.. no tengo dinero.-Dije.
-Yo te lo pago-Respondió caballeroso.
Faltó terminar mi frase, Ralph era muy honrado.. y.. guapo. [Conciencia: DEJA DE DECIR QUE ES GUAPO]
Ralph me acompañó hasta una cafetería allí habían varios amigos suyos tomando refrescos, los conocí era una chica que se llamaba Lara, un chico que se llamaba Herick y otro chico que se llamaba Geo. La chica era guapísima y los chicos.. bueno.. normalitos. Me presentaron y me saludaron gustosamente, durante toda la tarde estuvieron charlando riendo y sobretodo Lara y Ralhp bromeaban mucho. Y se veía que Lara le tiraba los tejos y eso me ponía celosa, sin saber por qué.
Lara: Ralph, deberías tocarme una canción con la guitarra.
Ralph: Jaja, no la tengo aquí pequeña. Ah, Ione, ¿quieres tomar algo?
Yo: No gracias.
Lara: que pena, eso me pone triste que no tengas la guitarraL [Se abrazaba a él mirandome, y encima el sonreía] La larita me estaba empezando a caer un poco .. mal.
Después de toda la tarde aguantando las tonterías de los chicos, Herick que no paraba de mirarme y las boberías chungas esas de la Lara con Ralph nos levantamos, pagaron la cuenta, y nos dirigimos hacia el cine.
Llegamos y era un gran edificio alto rodeado de luces y carteles anunciando películas.
-Fascinante.-Dije.
¿Verdad?- Dijo Herick guiñándome el ojo pícaramente.
Pensé que si yo le atraía. Uis..
Entramos, Ralph me pagó la entrada y Lara seguía cogida de su brazo. Entonces, verlos tanto tiempo juntos me hizo pensar en que si serían novios. Me puse celosa de nuevo.
Nos sentamos en las butacas y a mi lado se sentó Herick y Lara. Observé toda la sala inmensa de cine y me fijé en la pantalla, entonces salieron sonidos patrocinando anuncios y pensé si el volumen no estaba demasiado alto, pero luego, reflexioné y dije que si estaba tan alto es porque tendría que ser así, aunque no sabía por que era necesario ese volumen. Vimos una película que se llamaba “El diario de Noah” Me encantó, triste al final, pero la mejor película que había visto, aunque, nunca había visto ninguna, pero me encantó. Durante toda la peli Lara no paraba de moverse, y Herick de mirarme y comer palomitas. Su mirada, al contrario de Ralph, me inquietaba. No me gustaba nada que me mirase.
Nos levantamos al final de la peli ya de noche eran las 11:30. Y Lara se despidió de todos en la puerta del cine con un saludo excepto de Ralph, que claro está se despidió con un abrazo y un beso, pero se lo dio en la mejilla, entonces, supe que no eran novios y me alegré. Herick vivía en un piso que había cerca del cine y se fue también. Solo quedábamos Ralph, Geo, y yo.
-Me encantó la película-Dije. ¿A ustedes no?
-Pss, de nenitas.-Dijo Geo.
-Tío pero si te vi llorando en la última parte.-Dijo Ralph burlándose.
-Si claro, alucinas tío.
Reí.
-¿Y a ti Ralph, te gustó?-Pregunté.
-Si, era bonita.
Me sorprendió que a un chico le gustara una película que la mayoría denominaría “De chicas” y me atrajo aún más, yo ya tenía el presentimiento de que me gustaba pero no estaba segura.. Deseaba que se marchara Geo, no para nada en especial, solo quería hablar con Ralph. Y así fue, Geo se fue en el coche de su hermana. Ralph y yo nos quedamos solos caminando sin decir nada, hasta que dijo algo.
Ralph: ¿Te gusta la ciudad?
Yo: Me encanta, es tal y como me la imaginaba.
Ralph: Si.. es genial.
Yo: Pero sigo prefiriendo el campo.
Ralph: Yo también, no te creas.. me crié ahí y ahora ese es mi lugar favorito.
Yo: Igual que yo.
Ralph: Ahora tenemos que cruzar el paso de peatón por aquí, ven.
Yo: ¿El paso de qué?
Ralph: El paso de peatón.
Yo: Fui a pasar por el paso de platión y me dijo: `
Ralph: ¡ESPERA! Te puede atropeyar un coche.
Yo: Pero si apenas hay alguno.
Ralph se acercó a mi me llevó a la cera de nuevo y me dijo al oído:
Ralph: Pero.. por si acaso...
Me agarró de la mano tan suavemente, que me recorrió un escalofrío por el cuerpo, sentí frío derrepente que me hizo quedarme en blanco y deseando que se apiadara de mi.
Cruzamos el paso de platión y llegamos de la mano al otro lado de la carretera...

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